martes, 14 de octubre de 2014

Casualidades del destino

Aquel día tus ojos me miraron, me observaron y volvían a hacerlo
Fue casualidad pero volvimos a encontrarnos...nuestros destinos volvieron a unirse.
No querías volver a verme, pero cuando lo hiciste sonreíste, sonreí, nos abrazamos y el tiempo se detuvo por completo en ese momento en una eternidad.
Aún después de mucho tiempo encajábamos, como una pieza en un rompecabezas, nos sentimos queridos, amados el uno del otro, nos pasaba exactamente lo mismo, era algo mutuo.
Es algo difícil de explicar pero fácil de recordar porque fue raro, extraño pero muy real.
Hablábamos sin bajar la mirada ni un segundo, nos miramos a pesar de que el sitio no estaba iluminado, veíamos mas allá de lo invisible, escondido, lo que nadie puede ver acerca de nosotros, nuestros secretos, nuestras alegrías, nuestras tristezas, esa magia que despertaba en nosotros.
Dos sonrisas que ni el mejor pintor del mundo podría dibujarlas de nuestras caras embobadas, “hacia tanto que no sonreía así...hacía tanto que mi sonrisa no era el reflejo de tu sonrisa”
Nuestras lágrimas estaban apunto de caer al pensar que quizás nuestros corazones querían unirse por completo, pero aun así eramos felices de volver a encontrarnos en un día tan normal, un día cualquiera, pero ese día fue muy especial por la sorpresa de estar tan cerca, tan unidos y juntos de nuevo, con ganas de besarnos... pero había algo que no dejaba que nuestros labios se rozaran.
Hablando de la vida, de tus cosas, de las mías, aunque tu y yo sabíamos que lo que hablábamos, debatíamos, iba mas allá  de lo que podríamos llegar a decir.
Sólo cruzamos miradas y nuestros ser sonreía, sólo necesitábamos estar ahí,estar juntos.
Que tu escuches mi voz y yo la tuya, lo necesitábamos.
Fue tan fuerte lo que vivimos, tan intenso, tan único,tan real...
 Por momentos el silencio era nuestra ayuda, ya no había nada más para decir, los sentimientos eran más fuertes, y podían más que las palabras,nos dejaban mudos.... y solo queríamos seguir abrazados sin dejar de mirarnos, queríamos estar cerca, pegados para así no sentir frio.
Aún así, ninguno,ni tu ni yo, intentaba despedirse, teníamos esa necesidad de estar juntos, de tener un deseo intenso.
Aquel día tus ojos me miraron, me observaron y volvían a hacerlo.
Fue casualidad pero...

1 comentario:

  1. Eramos dos chiquillos en aquel entonces..
    Aún recuerdo la manera en que me conquistaste, tan insistente y testaturdo, tan atento y pasional.
    Te mantienes en mi memoria, he de reconocer que fuiste mi primer amor.
    Ahora volvemos a vernos.., quizás me lo imaginé de una manera diferente, tomandonos un cafe con el sol de la mañana o quizás dando un paseo en un bello atardecer.

    Te ví, después de tantos años, volver a verte hizo que renacieran aquellos sentimientos de cariño y pasión por tí, pero solo son recuerdos que siempre permaneceran conmigo, recuerdos que no borrare jamás, pues merecieron la pena ser vividos.
    Ahora que tan solo somos amigos se menos de tí que en aquel entonces. Pero quizás ese sea nuestro destino.
    Fuimos dos pequeños amantes que quedaron en el olvido, no es eso lo que quiero, ni lo que imagine en aquellas noches que te recordaba cuando aún era una niña. Pero es lo que queda de nosotros.

    Algún día nos veremos tomando un café recordando aquellos momentos que nos hicieron tan felices, hoy por hoy te regalo mi sonrisa como seguro de vida, pues he de decirte amor, que no muere en el olvido, quien aún hace sonreir a una mujer con su recuerdo.

    ResponderEliminar