Un cajón llenos de notas, papelitos, entradas de conciertos, agendas de años anteriores y mil cosas que en otro momento acumulé, para que hoy tenga que tirarlo todo a la basura.
Guardamos forzosamente, por si en algún segundo tenemos que necesitar de ello, y al pasar los años,el tiempo en si, nos damos cuenta que vivimos rodeados de cosas sin utilidad, recuerdos vanos, aferrándonos a ellos por si algún día dependemos de esos recuerdos.
Un billete de autobús, que fácilmente puede tener 7 o 8 años, la garantía de un regalo que en su momento dimos a un ser querido que ya no esta con nosotros, que ya ni existe, el manual de como montar un armario que compramos hace un sin fin de tiempo, facturas de supermercado, tarjetas de felicitación, y quizás la invitación a una boda de gente que ni conocemos, llaveros, etc...
He tirado tantas cosas que llené varias cajas grandes, que se fueron directos al contenedor, por fin tengo el orden, y el espacio suficiente para cosas nuevas que algún día volverán a ser parte de mi pasado, y que probablemente nunca las llegue a ocupar y tenga que hacer lo mismo que hago ahora.
Nos damos cuenta que también amontonamos sentimientos que nunca pensamos ocupar, o que en su momento estuvo con nosotros, pero al día de hoy ya es casi imposible que vuelva como el odio, el celo, la ambición, el egoísmo, y que ahora nos encontramos tirándolo, junto con esos recuerdos, quedando más espacio para la compasión, la paciencia, el amor y el perdón.
Teniendo orden en la casa, y orden en nuestros sentimientos, siempre queda más espacio para llenarlo con lo mejor de nosotros, para llenarlo de amistad y de comprensión, que en la linea de la vida, nos servirán más que cualquier tesoro.
Teniendo orden en la casa, y orden en nuestros sentimientos, siempre queda más espacio para llenarlo con lo mejor de nosotros, para llenarlo de amistad y de comprensión, que en la linea de la vida, nos servirán más que cualquier tesoro.
Pero es muy importante dejar un hueco en nuestro cajón, disponible en todo momento porque nunca sabremos cuando necesitaremos de ese espacio. En algún lugar, tal vez alguien requiera de ese pequeño hueco, para encontrar alivio a sus penas, y consolarse en un corazón amigo, con la confianza de que quien oye, escucha, sabrá comprenderlo, para compartir sus penas y alegrías.
Dicho esto hoy... es un día que abriremos ese cajón lleno de recuerdos.
¿ Y para que?...
Dicho esto hoy... es un día que abriremos ese cajón lleno de recuerdos.
¿ Y para que?...
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