Aquel
día tus ojos me miraron, me observaron y volvían a hacerlo
Fue
casualidad pero volvimos a encontrarnos...nuestros destinos volvieron
a unirse.
No
querías volver a verme, pero cuando lo hiciste sonreíste, sonreí,
nos abrazamos y el tiempo se detuvo por completo en ese momento en
una eternidad.
Aún
después de mucho tiempo encajábamos, como una pieza en un
rompecabezas, nos sentimos queridos, amados el uno del otro, nos
pasaba exactamente lo mismo, era algo mutuo.
Es
algo difícil de explicar pero fácil de recordar porque fue raro,
extraño pero muy real.
Hablábamos
sin bajar la mirada ni un segundo, nos miramos a pesar de que el
sitio no estaba iluminado, veíamos mas allá de lo invisible,
escondido, lo que nadie puede ver acerca de nosotros, nuestros
secretos, nuestras alegrías, nuestras tristezas, esa magia que
despertaba en nosotros.
Dos
sonrisas que ni el mejor pintor del mundo podría dibujarlas de
nuestras caras embobadas, “hacia tanto que no sonreía así...hacía
tanto que mi sonrisa no era el reflejo de tu sonrisa”
Nuestras
lágrimas estaban apunto de caer al pensar que quizás nuestros
corazones querían unirse por completo, pero aun así eramos felices
de volver a encontrarnos en un día tan normal, un día cualquiera,
pero ese día fue muy especial por la sorpresa de estar tan cerca,
tan unidos y juntos de nuevo, con ganas de besarnos... pero había
algo que no dejaba que nuestros labios se rozaran.
Hablando
de la vida, de tus cosas, de las mías, aunque tu y yo sabíamos que
lo que hablábamos, debatíamos, iba mas allá de lo que
podríamos llegar a decir.
Sólo
cruzamos miradas y nuestros ser sonreía, sólo necesitábamos estar
ahí,estar juntos.
Que
tu escuches mi voz y yo la tuya, lo necesitábamos.
Fue
tan fuerte lo que vivimos, tan intenso, tan único,tan real...
Por
momentos el silencio era nuestra ayuda, ya no había nada más para
decir, los sentimientos eran más fuertes, y podían más que las
palabras,nos dejaban mudos.... y solo queríamos seguir abrazados sin
dejar de mirarnos, queríamos estar cerca, pegados para así no
sentir frio.
Aún
así, ninguno,ni tu ni yo, intentaba despedirse, teníamos esa
necesidad de estar juntos, de tener un deseo intenso.
Aquel
día tus ojos me miraron, me observaron y volvían a hacerlo.
Fue
casualidad pero...
Eramos dos chiquillos en aquel entonces..
ResponderEliminarAún recuerdo la manera en que me conquistaste, tan insistente y testaturdo, tan atento y pasional.
Te mantienes en mi memoria, he de reconocer que fuiste mi primer amor.
Ahora volvemos a vernos.., quizás me lo imaginé de una manera diferente, tomandonos un cafe con el sol de la mañana o quizás dando un paseo en un bello atardecer.
Te ví, después de tantos años, volver a verte hizo que renacieran aquellos sentimientos de cariño y pasión por tí, pero solo son recuerdos que siempre permaneceran conmigo, recuerdos que no borrare jamás, pues merecieron la pena ser vividos.
Ahora que tan solo somos amigos se menos de tí que en aquel entonces. Pero quizás ese sea nuestro destino.
Fuimos dos pequeños amantes que quedaron en el olvido, no es eso lo que quiero, ni lo que imagine en aquellas noches que te recordaba cuando aún era una niña. Pero es lo que queda de nosotros.
Algún día nos veremos tomando un café recordando aquellos momentos que nos hicieron tan felices, hoy por hoy te regalo mi sonrisa como seguro de vida, pues he de decirte amor, que no muere en el olvido, quien aún hace sonreir a una mujer con su recuerdo.