domingo, 14 de junio de 2015

Un poquito de mi...

Sé que leen lo que escribo y más o menos me hago la idea de que se ponen en mi tesitura cuando yo redacto palabras sin cesar , pero también sé que…y soy consciente de que no a todos les gusta palabras que alomejor no le ven sentido, pero para mí ,no hay nada como la palabra propia. 

Muchas veces sucede que me quedo sin palabras, digamos que es una manera de esconderme o detenerme, pero debo decir que no creo que sea la mejor decisión esconderme, pues hay tantas cosas que necesito expresar… lo que pienso, lo que creo, sea lo que sea e intentar que sirva para algo. No siempre va a servir, hay muchos impedimentos, muchas preguntas, muchas inquietudes en el camino que hacen que expresarse sea difícil para mi persona, y entonces tan solo puedo expresar esa dificultad que tengo en ese momento.

Son líneas que redacto muchas veces, que me dejan atrapado, una historia sin final, un salto que termina en el principio, o algo que dejo abierto porque sé que se parece más a mi realidad.

La vida no tiene un final cerrado…

En medio de toda esta tontería, si es que se le puede llamar así, me aferro a lo que creo, me agarro con mucha fuerza a lo que yo quiero que nunca se acabe; lo exclusivo, lo propio, el amor... Lo que creo que es lo completo sin que llegue a serlo en mi mundo que me rodea, son pensamientos que se extienden en la distancia y en el tiempo, se extienden más allá de lo que yo puedo imaginar.

Así es que veo el camino, mi vida, como  una maratón en lo que lo único que importa mientras estoy corriendo, es seguir, y mientras más débil soy, más cansado estoy, más grande es mi esfuerzo… más crecimiento habrá por alcanzar, más espacios por llenar…
 Y recordar que si me caigo  en esa maratón , seré débil, y comprenderé que solo no podré hacer nada, que hace falta siempre tener presente esa grandeza que me llama por mi nombre y me acoge y me consuela en cada caída para que pueda tener las fuerzas para continuar. Comprenderé que si paro, si descuido el norte me perderé, y luego es como esto, como un blog, como el mío donde luego ya no encuentro ni una palabra más para escribir.

Mientras estoy  andando…mi camino habla, siempre hablará...

La vida no tiene un final cerrado...

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